9/18/2009




pueden los enamorados hablar acerca del amor?

tengo una buena historia. Porque es verdadera. mi madre dio a luz un bebe de cinco kilos. sin cesárea. nació ahorcado en el cordón. sobrevivieron y fueron familia toda la vida.

7/07/2009

El amor (más cartas encontradas)

detras del monumento a la bandera de rosario 2008




5/28/2009

Detalles (fin por ahora de El amor ensayo-folletín)

Si revisamos los comienzos de ambos ensayos de declaración de amor (vaya a saber si hubo finalmente una última versión con la que Jorgito quedó conforme y se animó a entregar a Belen) vemos que el primero comienza con un reclamo violento que entre líneas manifiestan un pesar, un doloroso proceso donde el ego crispado de emoción reclama su integridad robada y que sólo puede ser recompuesta por la correspondencia de Belen. Pero enseguida Jorge comprende que ese gesto destructivo habla más de sus bajos sentimientos que de los buenos que se proponía expresar. Cómo reconocer que se está a los pies de otro y continuar erguido. Y cómo aprender de pronto, a los 15 o 16 años la pulsión extraña que nos lleva a buscar realizar paradójicamente nuestra autonomía a través de una relación. Jorgito es necio, se pelea consigo mismo, se reprocha debilidad entonces su primer reacción es destructiva, necia: “no me impor-tunes con una necesidad que yo solo no puedo cubrir”.

Belen: Sos re cargosa, molesta, insoportable y por favor no me escribas la ropa sabes

Pero enseguida, si ella es capaz de promover semejante acicate de sentimientos y elucubraciones, quiere decir que tiene una papa que yo querría almorzar, un saber, verdad, virtud, belleza, que me falta conquistar y dar forma en mí y que gracias a su espejo inquietante alcanzo ahora a figurarme. Un espejo promotor. Una vara hebrea para abrir y entrar en la corriente. Debo cruzar el Mar rojo de mi falsa idea de subjetividad, a resguardo dentro de mí mismo, para internarme en la corriente proteica de los otros que son los que pueden darle bautismo a mi identidad. Alguien que te hace SENTIR se transforma incomprensiblemente en gasolina y por eso quiero más, y si el primer gesto que me salió fue el de esos piratas del mundo de los negocios quienes, para conseguir buen precio, primero devalúan moralmente al vendedor, criticando su producto, ya vemos. Jorge fue capaz de darse cuenta y rescribir su pasión con otra tinta.

Belen
Gracias por tratarme como me tratas y por aserme sentir todo esto que hoy estoy sin-tiendo que por nadie lo avia sentido y por darme todo lo que me das que es muchisimo

(continuará si eros quiere, callero no da más)

5/24/2009

El amor (ensayo folletín 4ta parte)


Un banquete para hacerse el Plato

Pero empecemos por lo primero, de acuerdo con el eje histórico del tiempo de Occidente. “El banquete”, de Platón, aparece fechado por los expertos entre los años 384 y 379 a de J.C.
Al parecer, Aristodemo, enamorado en un tiempo de Sócrates, le contó a Apolodoro lo que el maestro refiriera sobre el amor en un famoso banquete que hacía varios años se celebrara en casa de Agatón, con motivo de haber sido éste premiado por su primera tragedia. En un principio los comensales habían decidido no beber a causa de todo lo que habían bebido la noche anterior, con lo cual la anécdota pretende resguardar la razón de aquellos discursos.
Luego de que cada uno de los invitados expusiera sus palabras al respecto, el maestro desarrolla las suyas, pero delegando su autoría a quien una vez se las refiriera, cierta mujer sabia y vulgar de Mantinea: la vieja Diotima.
Amor es fruto de una fortuita cópula entre Penía (la Pobreza) y Poro (el Recurso) durante los festejos del nacimiento de Afrodita. De allí que en su naturaleza coincidan las dotes intermedias entre lo divino y lo terreno y por lo mismo haya alcanzado estatuto de filósofo, puesto que el filosofar es propio de los que habitan ese espacio entre la sabiduría y la ignorancia. Un sabio no se ocupa del saber porque lo posee, un ignorante tampoco porque no le importa. De esta manera, el fruto de aquella oportunidad que Penía aprovechó, estando el dios de la abundancia ebrio, dio a luz una entidad mixta, singular y por lo mismo de huidiza definición, como lo es el amor, de quien no se puede decir que sea bueno, dado que aspira a la bondad, bello, puesto que cae rendido ante ella, ni sabio, puesto que se empeña en el arte de filosofar. A esa naturaleza la vieja Diotima caracteriza como “genio”. Amor, equidistante del vulgo y de los dioses, se propone entre los hombres como un médium más que respetable, pero en razón de su misma ambigüedad, como peligroso. El amor, ¿no? Ese peligro entrañable.

5/19/2009

El amor (ensayo-folletín) 3ra parte



Cómo son las cosas y su naturaleza.

Lo que inmediatamente tendía a resaltar como correspondencias entre los versos de Lucrecio y las palabras de Jorge era la recurrencia en ambos de destacar el aspecto sensual del estado amoroso: En el texto de Jorge, primero lo de “Cargosa, molesta, insoportable”, una recriminación ambigua que opta por expresar los aspectos físicos de un efecto, subrayados por el pedido de que ya no le escriba la ropa, un gesto de violencia tangible, ¿no?, eso de escribir o rayar o rasgar alguna cosa que no nos pertenece. Pero enseguida la declaración de Lo que siento, lo que siento y no puedo expresar enteramente en palabras, pero no deja de moverme a actuar en determinado sentido contrario, vale decir: acercarme, en lugar del esperado alejamiento.
Lo que me conmueve tiene origen en una molestia, una insistencia física que repercute en mí adoptando su signo contrario. “Más te quiero más te aporreo”.
Hasta aquí, el placer inoculado en un ser por una conducta ambigua, irónica o paródica del displacer manipulada hasta encender su sentido opuesto. Algo así como un cuadro histérico en términos freudianos.
Otro aspecto para destacar de los ensayos de Jorge es la otra recurrencia en el llamado de atención sobre la memoria. El amor es una sensación incómoda que reclama ser recordada, conservada y dicha: “no te olvides, no te olvides”, y aquí es donde vienen a concertar tantas sospechas, puesto que, siguiendo a Platón, el recuerdo es una operación de la mente donde el pasado, cierto segmento de lo ya vivido, recurre la conciencia cada vez que es citado por ella, pero como una recreación, no conserva la ontología, la propiedad, de haber estado ahí dormido todo este tiempo, un recuerdo, sino que se construye en infinitas versiones cada vez. Qué cosas extrañas se le ocurrían.

5/14/2009

El amor (ensayo folletín 2da parte)


...y, más allá de la breve historia redactada, la otra mucho más extensa que podemos inferir. Aquella de la que el texto participa y a la vez es pieza clave, no sólo mero registro o documento, sino además un hecho, un acto de amor en sí. Una parte cabal y cierta de la historia. La de Jorge y Belen. Una historia de amor real, quiero decir: un contundente bollo de materia apelmazado y húmedo y una escritura azul trazada sobre ella batiendo entre los pastos sus alitas contra el aire. Un papel que supo conservar intacta una legión de palabras escritas a tinta, a impulsos de una pasión que las trasciende, porque ocupa además un lugar en el mundo de acá a la vuelta, entre chicos que, de proponérmelo, terminaría por encontrar, recorriendo las pocas escuelas del pueblo.

Lejos de enfriarme con su indiscutible “verdad”, ese registro de una pasión amorosa terminó por soplar los pocos papeles que me preservaban del abismo fabulador de la psiquis y la química somática y los libros: la claridad apolínea de la razón clásica. Y en buena hora, porque este artículo pudo por fin comenzar.

Ya estamos, como verán, un poco salidos de programa.

De acuerdo con mi intuición, Jorgito debió ensayar primero “A” para luego despacharse todo en “B” y finalmente, arrepentido y con rabia, resignarlo todo al pasto. Arriesgando un poco más, todo ello en el mismo día (siesta del 05 del 07, según el encabezado) y en el mismo lugar (encontré la carta a pocos metros del “puente de fierro” del ferrocarril que une la estación Mitre de Santa Fe con la Belgrano, de Santo Tomé).


Lo que viene a continuación es una puesta en dialogo entre la novedad inesperada de la carta de Jorgito y algunas de las elucubraciones de Platón, Lucrecio, Longo y Ovidio, a cuento del tema del amor, que ya tenía presentadas sobre la mesa, y que al volver a casa comenzaron a chillar, comprenderán, como quien oye discurrir el caos de varias lenguas. A propósito de sospechar tales distancias viene mi empeño.

(Continuará)

5/12/2009

El Amor (Ensayo folletín)


Fecha de entrega: 30 de Julio.

Cuando me recordé ya estábamos a 18. Y para colmo de males cayó martes, día no muy favorable para redactar un artículo sobre el Amor.
Me levanté muy temprano. Mientras encendía la máquina, repasaba mentalmente todos esos volúmenes que había venido seleccionando para apoyar mis anotaciones: “El banquete”, “Dafnis y Cloe”, “De la naturaleza de las cosas”, “El Arte de Amar”. Por ese lado quería incurrir, por el de los clásicos greco-latinos, pero todavía sin una intuición amiga, ningún aspecto discreto o al menos desafectado, como es conveniente, según creo, abordar una pasión para tema de un artículo. Un artículo debe, en todo caso, sujetarse a inocular pasión a la letra, y al lector, en relación con lo ajustado de sus intuiciones reveladoras, y no embaucar ni dejarse llevar por las connotaciones personales de esa nube indescifrable y loca que tal pasión humana suele promover. ¡El amor, el amor! Para eso están las poesías y las novelas.

Después de releer los dos primeros libros de Lucrecio y transcribir apenas un fragmento donde el epicúreo destaca el hecho de que
211
“En vano algunos necios imaginan
que sin la ciencia y numen de los dioses,
tantos efectos producir no puede
la materia arreglados y precisos,
ni las vicisitudes de estaciones
y los varios productos de la tierra:
ni el suave impulso del amor que mueve
por medio del deleite a los mortales
,
ni el divino placer que da la vida,
y a propagar les lleva las especies
porque el género humano no se extinga.”

…salí a pasear por la costa del Salado.

Así que para Lucrecio el Amor es un “efecto” de la materia, me decía, tal como lo son las vicisitudes de las estaciones y los frutos. Y en la misma medida en que lo es el placer que da el vivir, cuyo objetivo común radica en propagar las especies para que no se extingan. Sonaba justo y bello, sí, pero también poco romántico, a no ser por lo de “suave impulso (...) que mueve por medio del deleite a los mortales,…”
Un efecto de la materia conectado, a través de las antenas de los sentidos, con un sentido humano inevitablemente atribuible a operaciones pneumática, es decir, espirituales, psíquicas y en cierto punto, culturales.

El sol, apenas remontado un par de grados desde el Este, ponía énfasis en lo más huidizo del paisaje, como es el río y el cielo mismo, sus masas de plata, fluctuantes, contra la ambigua mortaja gris que el contraluz tendía sobre lo sólido de las islas, pero no se agitaban todavía palabras en mi cabeza para abastecer mi lengua respecto del tema en cuestión, recordemos: “el amor”. Total que, volviendo por el circuito aeróbico de los aromitos, fui a dar con un trozo de carta apelmazado, un pedazo de hoja escolar, arruinada por la helada y, unos pasos adelante, otro poco, y así, hasta recuperar todo el manuscrito que voy a reproducir.

En una carilla, esto:

Hs 14:00 Puente de fierro Sto Tomé

Belen: Sos re cargosa, molesta, insoportable y por favor no me escribas la ropa sabes.
Belen no te olvides que te kiero y te amo mucho, mucho, mucho.

Jorgito P



Del otro lado:


05-07-06
Belen
Gracias por tratarme como me tratas y por aserme sentir todo esto que hoy estoy sintiendo que por nadie lo avia sentido y por darme todo lo que me das que es muchisimo
Creo que nadie podría escribir todo lo que ciento pero, vos sabes todo lo q´ yo TE AMO Y TE KIERO por favor no cambies nunca, y no te olvides nunca nunca todo lo que te amo.
Te dejo todo mis besos solo para voz,
Bueno portate bien en la escuelita ESA que vas vos
No te olvides q´ te super kiero y q´te amo mucho, mucho, mucho Yo

Jorgito Perez

Este hallazgo me dejó pasmado. ¿Cómo pudo darse tal oportunidad, no?, encontrar, un día de Marte, una carta de Amor rota y tirada, semejante gesto mixto y preciso de ternura y violencia y, lo que es todavía más asombroso y mejor, al cabo de doce rigurosos días de invierno, intacto el soporte, patente la letra. ..

(continuará)